
Ya sabes, el otoño suele pasar sin grandes algaradas.Tranquilo, reposado, algo indolente,cargado de defensas, de corazas.Se dice que el otoñova pesando en el alma, que se empapade una tristeza levemente ausente, consciencia del fracaso más que nada.Tiene días ese otoñode negros nubarrones que desatanpresagios de dolor, temor de muerteque cruza por detrás de la ventana.Cuando llega el otoño,el tiempo empieza a ser algo que pasa,un cuento con final que siempre hiere, una cuenta hacia atrás que nos traspasa. Me quedan en otoñomuy pocas cosas, las que me hacen faltapara ser lo que soyhonestamente. En otoño estás tú, eso me basta.